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Ser emprendedor no es un cuento de Disney

By marzo 5, 2019 mayo 9th, 2019 No Comments

Aloha a todos!

Hoy quiero compartir con todos vosotros una inquietud que me viene rondando desde el día en que decidí emprender. ¿Es impresión mía o la gente (y los Gobiernos) se han empeñado en hacernos creer que emprender es la panacea y que ser emprendedor de éxito es un jardín de rosas?

Pues amigos, al menos desde mi humilde experiencia, esto es una mentira cochina. Estaréis de acuerdo conmigo en que para ser emprendedor es fundamental tener una buena idea… ¡Pero el mundo está lleno de ellas! (Y si no que levanten la mano aquellos que tras una noche de juerga con colegas no hayan tenido una idea genial con la cual pensaban que se iban a hacer ricos, famosos y amos todopoderosos de la Galaxia). Seguramente alguna de esas ideas si que tenía una buena base y un gran potencial, pero el obstáculo llega al tener que ponerla en práctica.

Para tener éxito en la elaboración, desarrollo e implementación de tu proyecto es CRUCIAL ser constante, organizado y mantenerte motivado. ¿Parece fácil verdad? La teoría siempre lo parece, el problema viene cuando sufres épocas de estrés, cuando los problemas ajenos a tu actividad laboral influyen en esta o cuando simplemente tus amigos y conocidos se esmeran en ofrecerte planes que no puedes rechazar.

Por todos estos motivos es de vital importancia que tengas claros tus objetivos a largo y medio plazo, pero que establezcas una seria de objetivos a muy corto plazo. Con ello no sólo evitarás estrés de última hora o que un imprevisto te arruine un proyecto.

Para ello hemos preparado una serie de DESCARGABLES que te ayudarán a familiarizarte con estos hábitos, aunque claro a medida que los uses irás viendo si hay apartados que no usas o si hay otros que hechas en falta y podrás crearte tus propias plantillas personalizadas.

Os dejo a continuación los 5 hábitos que a mí me funcionan para ser productiva y sentirme exitosa cada día

  1. Antes de ponerme a trabajar dedico un par de minutos a escribir algo por lo que me siento agradecida. No penséis que estoy loca, hay estudios (entre ellos uno de UCLA) que demuestran que con esta práctica las personas son más optimistas y  enferman menos.

    Agradece lo que tienes.

  2. Evita cambiar de tareas, con esto me refiero por ejemplo a estar haciendo un proyecto, recibes una llamada que respondes, cuando cuelgas ves un email que contestas y cuando vuelves a ponerte con el proyecto te acuerdas que tenías que enviar un informe a tu gestor. ¿Te suena? No os voy a pedir que os encerréis en una cueva y apaguéis todo aparato tecnológico, pero probad a hacer la prueba. Si tenéis una tarea que debería llevaros menos de media hora, poned el móvil en silencio, salid de la aplicación de correo y centraros. Veréis que al final del día habréis conseguido cerrar muchos más asuntos que de normal y que además estaréis menos estresados.
  3. Crea tus propias reglas automatizadas. Estamos todos acostumbrados a crear alertas, correos automatizados y conectar varias apps. ¿Pero y si aplicásemos esta filosofía a nuestro modo de trabajo? Por ejemplo: Si tengo que trabajar sin interrupciones, me iré a la sala de reuniones sin móvil hasta que la termine. Otro ejemplo, si me llega una invitación para una reunión entre las 16-18h la aplazaré. (Puesto que este es el momento que voy a dedicar a cerrar los temas del día y encerrarme en la sala de reuniones). Este tipo de planificación es muy útil y te ahorran mucho tiempo puesto que has establecido previamente la respuesta y no tienes que pararte a valorar las opciones.
  4. ¡Muévete! No me extenderé en este punto puesto que todos sabemos lo importante que es practicar deporte, sin embargo el problema suele ser el mismo: no tengo tiempo. Tu, yo y el resto de mortales saben que esto no es cierto basta con mirar cómo organizas tu rutina y hacer un par de modificaciones. ¿Vas a trabajar en coche o en transporte público porque siempre se te hace tarde por la mañana? Levántate un poco antes y ves dado un paseo o en bicicleta. ¿Vives en un tercero y siempre usas el ascensor? Ponte el reto durante una semana de subir y bajar las escaleras. Hay un sinfin de pequeños cambios que si consigues interiorizar harán que hagas ejercicio de manera inconsciente.
  5. Ceremonia de clausura. Cuando termines la jornada de trabajo dedica 5 minutos a escribir las cosas que tengas que hacer o consultar al día siguiente. Esta sencilla costumbre, al menos a mí, me ahorra mucho tiempo, descuidos e incluso me relaja puesto que cuando salgo por la puerta desconecto al 100% y puedo disfrutar de mi tiempo de ocio con total despreocupación.  Recuerda también que es importante, especialmente para los autónomos, saber separar el trabajo de la vida privada. No es más eficiente ni más profesional aquel que dedica más horas a su negocio, sino aquel que las que dedica las aprovecha y  saca rendimiento. Esto está relacionado con el principio del post. Es importante establecerse objetivos diarios/semanales puesto que cuando los cumplas te sentirás satisfecho, motivado y además puedes darte pequeños caprichos para auto-compensar tu esfuerzo y dedicación (no hace falta que sea una semana en el Caribe, puede ser una cerveza con un amigo un martes cuando terminas el trabajo o comerte uno de esos pastelitos que te has prohibido pero que te hacen salivar cada vez que pasas por delante de esa panadería).

No olvides celebrar los pequeños logros

Espero que probéis alguno ( ¡o todos!) de estos hábitos y que nos contéis si a vosotros os han sido útiles, si tenéis otros o si simplemente creéis que este post es una chufa.

Desde  Benicasim con amor.

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